Ver “dos filas de dientes” puede impresionar, pero en muchos casos es parte del proceso natural de crecimiento.




Muchos padres se alarman cuando ven que el diente definitivo comienza a erupcionar por detrás o por delante del temporal que aún no se ha caído. Lo importante es no ignorarlo. Una valoración a tiempo nos permite diferenciar entre una variación normal y una situación que requiere intervención.
La dentición temporal cumple una misión fundamental: preparar el camino para la permanente. Cuando se pierde antes de tiempo o no exfolia (*caerse) adecuadamente, puede alterar ese equilibrio.Y cuando ese camino necesita orientación, la ortopedia maxilar nos permite guiar el crecimiento.
¿Por qué sale el diente permanente si el temporal no se ha caído?
Durante el recambio dental, el diente permanente comienza a desarrollarse debajo del temporal. A medida que erupciona, produce una reabsorción progresiva de la raíz del diente de leche, lo que permite que este se afloje y finalmente se caiga.
Sin embargo, pueden ocurrir situaciones como:
1. El diente temporal no pierde suficiente raíz y permanece firme, mientras el permanente busca otro camino de salida.
2. Si el maxilar o la mandíbula no tienen el desarrollo adecuado, el diente permanente puede erupcionar por detrás (muy común en incisivos inferiores) o en posición irregular.
3. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo. Algunos presentan variaciones que requieren evaluación profesional. En muchos casos, especialmente en incisivos inferiores, es un proceso transitorio que se corrige sólo cuando el temporal finalmente se exfolia. Pero no siempre debemos “esperar a ver qué pasa”.
¿Cuándo debemos consultar?
Es importante acudir a valoración cuando:
- El diente permanente ya está visible y el temporal no presenta movilidad
- Han pasado varios meses sin que el diente de leche se afloje
- Se observa apiñamiento evidente
- Hay antecedentes de pérdida prematura de dientes
- Existen hábitos como succión digital o respiración oral
Una evaluación oportuna permite decidir si simplemente observamos o si es necesario intervenir.
La importancia del espacio: crecimiento y desarrollo maxilar
Entre los 5 y 10 años ocurre una etapa crucial llamada dentición mixta, donde conviven dientes temporales y permanentes. En esta fase evaluamos:
- Tamaño de los maxilares
- Relación entre superior e inferior
- Espacio disponible para los permanentes
- Dirección del crecimiento facial
- Patrón respiratorio
Cuando detectamos que el problema no es sólo dental sino esquelético, puede estar indicada la ortopedia maxilar.
¿Qué es la ortopedia maxilar y por qué es importante?
La ortopedia maxilar no es lo mismo que la ortodoncia tradicional con brackets. Mientras la ortodoncia mueve los dientes, la ortopedia guía el crecimiento óseo en niños que aún están en desarrollo. Su objetivo es:
- Expandir maxilares estrechos
- Corregir mordidas cruzadas
- Estimular crecimiento mandibular cuando es necesario
- Redirigir patrones de desarrollo
- Crear el espacio adecuado para la erupción de los permanentes
Intervenir en el momento correcto puede evitar tratamientos más complejos en la adolescencia.
¿Todos los niños necesitan ortopedia?
No. Muchos casos de recambio dental siguen su curso normal sin necesidad de aparatología. Pero cuando identificamos falta de espacio o alteraciones en el crecimiento, actuar tempranamente ofrece grandes ventajas. La clave está en el diagnóstico individualizado.
¿Qué pueden hacer los padres?
✔ No forzar la caída del diente si no tiene movilidad adecuada
✔ No entrar en pánico si el permanente aparece primero (consultar)
✔ Mantener controles periódicos durante la dentición mixta
✔ Vigilar hábitos orales
✔ Asegurar buena higiene durante el recambio





